Suena el teléfono en la oficina (cómo odio a la gente que dice "ofi"!). Atiende mi compañera, con la cual comparto el interno a falta de más aparatos de Entel. Me doy cuenta de que en realidad la llamada es para mi. Pregunto: "Quién es?". Mi compañera me contesta: "Me están tomando el pelo, dice que es Edda Bustamante". Atiendo intrigada:
- Hola?
- Hola sí, Mariana?
- Sí
- Ah, qué tal? Habla Edda Bustamante, la actriz (ay!... esa voz, esa inconfundible voz arrabalera, de la mujer experimentada que todas queremos ser...). Te llamo porque en realidad yo siempre paso por ahí, y como estoy por empezar una obra, en el Teatro El Cubo... conocés el Teatro El Cubo? Además está por salir una miniserie que hice por internet... y bueno, quería saber si por ahí me podían dar clases o preparar ahí en el gimnasio, si es que aceptan canjes.
- Mmm no, creo que estás confundida, esto no es un gimnasio ni nada por el estilo...
- Pero cómo, no estoy hablando con Mariana, este no es el xxxx - 5100??
- No, este es el xxxx - 2200
- Ah pero vos también sos Mariana?
- Sí, una coincidencia!
- Ay pero qué loco, y qué hacen ahí?
- Esto es una agencia de marketing digital...
- Ah, entonces por ahí te llamo de nuevo, quién te dice... vení a verme al teatro eh??
- Bueno, cómo no... un gusto, Edda.
- Chau, chau, gracias.
Y esa fue mi breve pero anecdótica conversación con la legendaria Edda Bustamante. Attaque le dedicó una canción, muchos le dedicaron unas cuantas, yo le dedico el post y un saludo, si nos está leyendo.
Porque nunca se sabe cuándo puede aparecer Edda Edda Bustamante, Edda!